Tengo que confesar que fui el típico adolescente a quien Holden protagonista de “El guardián entre el Centeno” le parecía un rebelde indomable, y no un neurótico depresivo tal como nos decía nuestra entonces profesora de literatura. Y aunque en eso ciertamente he cambiado de opinión, no lo he hecho respecto al autor de la novela Jerome David Salinger.
Esta mujer se doblegó a nuestra petición de comentar “El Guardián…” porque no pudo resistir nuestras críticas a su falta de democracia literaria. Fue entonces, cuando en lo que yo creo un terrible error, declaró a Salinguer como “autor menor”, por el hecho de que “solo había escrito unos pocos cuentos y algo parecido a una novela”. Vale, pues a mi me gustó entonces, y me gusta ahora. Uno solo de sus cuentos vale por muchas de las novelas que circulan por ahí. Y para que todo el mundo pueda disfrutar de “este autor menor” dejo este hermoso cuento sobre el mundo de lo que pudo haber sido y no fue. Disfrutad de El corazón de una historia quebrada
Bitacoras:
Otro mundo es posible: Vosotros que me haceis pasar tan buenos ratos: